Por la derrota del imperialismo estadounidense y del sionismo en Oriente Medio

1): Tres años después de la incursión de organizaciones armadas palestinas en Israel (Operación Inundación de Al-Aqsa) y del inicio de las operaciones militares israelíes en la Franja de Gaza, que ya han dejado 70.000 muertos y dos millones de desplazados, condenamos el genocidio en curso y saludamos la lucha del pueblo palestino y las movilizaciones populares que han ayudado a exponer, ante los ojos del mundo, los crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado sionista.

La campaña de bombardeos contra Gaza, que comenzó el 7 de octubre de 2023, seguida de una invasión y un bloqueo total, marcó una escalada significativa en los planes de limpieza étnica y colonización territorial, cuyas raíces se remontan a la propia formación del Estado de Israel en 1948.

El ataque sistemático de las fuerzas israelíes contra escuelas, centros de refugiados y hospitales constituye lo que bien podría definirse como un «genocidio de manual».

2) Defendemos el derecho del pueblo palestino a resistir la opresión sionista por todos los medios a su alcance. Defendemos el derecho al retorno de los desplazados y la libertad de los más de 9.500 presos políticos.

Además, denunciamos la junta colonial en Gaza, liderada por Donald Trump y apoyada por la burguesía árabe cómplice. Esta junta pretende desmantelar las organizaciones armadas palestinas, instaurar una fuerza de ocupación multinacional y, en última instancia, transferir el poder a una Autoridad Palestina moldeada a merced de Israel y Estados Unidos. Asimismo, busca establecer una red empresarial capitalista entre las ruinas dejadas por los bombardeos.

3) En tan solo tres años, Israel ha atacado Gaza, Líbano, Siria, Yemen, Irán y Qatar, e intensificado la colonización de Cisjordania. Estos acontecimientos demuestran que el Estado sionista es incompatible con las aspiraciones territoriales del pueblo palestino y con los intereses de las masas de la región. En el caso de Cisjordania, la aceleración de la colonización incluso descarta la propuesta de un microestado palestino junto a Israel —la denominada solución de dos Estados—, defendida por un sector del imperialismo, las burguesías árabes y la Autoridad Palestina.

4) La ofensiva imperialista y sionista en Oriente Medio se topó con un obstáculo importante en Irán. Estados Unidos e Israel no lograron alcanzar sus objetivos políticos y militares, y la Casa Blanca se vio obligada a sentarse a la mesa de negociaciones, donde no pudo imponer ninguna de sus condiciones.

El impacto de esta guerra es internacional. El bloqueo del estrecho de Ormuz provocó un alza vertiginosa en los precios del petróleo, alimentando así las tendencias inflacionarias y recesivas a nivel mundial. En Estados Unidos, el aumento del precio de los combustibles es uno de los factores que podrían llevar a la derrota de Trump en las elecciones de mitad de mandato de noviembre.

Además, la contraofensiva militar de los hutíes en Yemen representa otro revés para la Casa Blanca. Los hutíes arrebataron el control de una importante ciudad portuaria (Mocha) y posiciones en el estrecho de Bab el-Mandeb, otra ruta marítima de gran importancia para el comercio mundial, a las fuerzas respaldadas por Arabia Saudí.

Más allá de la naturaleza capitalista y opresiva del régimen iraní, debemos alzar la consigna que exige la derrota de Estados Unidos e Israel en esta guerra, ya que esto asestaría un duro golpe a el imperialismo estadounidense y el sionismo.

5) Condenamos las negociaciones entre Israel y el gobierno libanés (mediadas por Estados Unidos) para normalizar las relaciones, que se desarrollan mientras Israel ocupa el sur del país y exige el desarme de Hezbolá. El gobierno libanés sigue los pasos de Marruecos, los Emiratos Árabes Unidos y Baréin, que (mediante los Acuerdos de Abraham) restablecieron relaciones diplomáticas con el Estado sionista. Esto constituye una traición de la burguesía árabe contra el pueblo palestino.

Nos oponemos al Acuerdo de La Meca entre Turquía, Arabia Saudita y Pakistán, que atenta contra el pueblo iraní atacado por Israel y Estados Unidos; y que, además de la represión ejercida dentro de sus propias fronteras, también persigue una política agresiva de intervención en países vecinos (Yemen, Afganistán, Siria), así como una búsqueda de mayor influencia frente a Estados Unidos e Israel.

6) A pesar de sus declaraciones «humanitarias», la Unión Europea mantiene su acuerdo de libre comercio con Israel y le suministra armas, demostrando así su complicidad con el Estado sionista. El acuerdo «Escudo de Aquiles» con Grecia es un ejemplo característico: impone cargas más pesadas y empobrece al pueblo griego, al tiempo que refuerza el nacionalismo y el militarismo y profundiza la alineación estratégica de Grecia con Israel y Estados Unidos. En Latinoamérica, el presidente argentino Javier Milei (quien calificó a Trump y Netanyahu de «héroes de la humanidad») se posiciona como la punta de lanza de la diplomacia israelí a través de los Acuerdos de Isaac, una versión regional de los Acuerdos de Abraham. En oposición a esto, exigimos la ruptura de las relaciones diplomáticas y comerciales con Israel.

En cuanto a los BRICS, han profundizado sus vínculos comerciales con Israel, a pesar del genocidio. En 2024 y 2025, Rusia incrementó su comercio con Israel, y China hizo lo mismo. India, por su parte, suministra a Israel componentes para la fabricación de armas. Denunciamos la complicidad de las principales naciones BRICS en el genocidio de Gaza, la limpieza étnica en Cisjordania y el «plan de Trump» para Gaza, evidenciada por su decisión de no ejercer su derecho de veto en las Naciones Unidas. Bajo el liderazgo de China, las naciones BRICS solo buscan asegurar una posición privilegiada dentro del sistema capitalista global de opresión, saqueo y guerra, en un momento en que la supremacía occidental está en declive.

En contraste con la postura adoptada por los BRICS, los movimientos solidarios con Palestina lanzaron llamamientos al boicot comercial y adoptaron medidas de acción directa, como el bloqueo de puertos.

7) Se produjeron manifestaciones populares masivas contra el genocidio en Estados Unidos, Europa y Oriente Medio. Surgió también un amplio movimiento juvenil que ocupó campus universitarios en Estados Unidos. En cuanto a la participación de la clase trabajadora, las huelgas generales en Italia en solidaridad con Palestina (en octubre de 2025 y mayo de 2026), organizadas por sindicatos combativos, constituyen un ejemplo a seguir, al igual que los bloqueos portuarios dirigidos a los envíos de petróleo y suministros militares. Apoyamos la jornada internacional de los portuarios del 30 de octubre contra la militarización y la guerra.

8) Rechazamos la prohibición de Palestine Action en el Reino Unido y el encarcelamiento de cuatro de sus miembros, condenados a hasta ocho años de prisión por una protesta dentro de una planta de la empresa israelí Elbit Systems. Rechazamos la designación de esa misma organización, de Masar Badil y del colectivo Autistici/Inventati como «terroristas» en Estados Unidos, el juicio de los «Ulm 5» en Alemania, el proceso judicial contra la diputada del Frente de Izquierda argentino Vanina Biasi (acusada falsamente de antisemitismo por denunciar el genocidio) y todos los casos de persecución política. El antisionismo no es antisemitismo. No al protocolo de la IHRA.

9) Ante las guerras y las graves dificultades económicas a las que el imperialismo, el sionismo y la burguesía árabe someten a las masas de Oriente Medio, planteamos la necesidad de un levantamiento político de los trabajadores, con miras a una Palestina única y socialista y a una unidad socialista de los pueblos de Oriente Medio.

Hacemos un llamamiento a redoblar la movilización internacional y a salir a las calles para conmemorar un nuevo aniversario del 7 de octubre.

FIRMAS:

Partido Obrero (PO, Argentina)

Liberación Comunista (KA, Grecia)

Tendencia Internacionalista Revolucionaria (TIR, Italia)

Partido Socialista de los Trabajadores (SEP, Turquía)

Socialist Workers Party (SWP, Reino Unido)

Grupo de Acción Revolucionaria (GAR, México)

Fuerza 18 de Octubre (Chile)

Comité de Frente Unico por un Partido Laborista (UFCLP, Estados Unidos)