POR UN 8 DE MARZO DE LUCHA INDEPENDIENTE Y SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA

Contra el negacionismo, la impunidad y la represión de ayer y de hoy, contra las guerras y masacres imperialistas y por todos los derechos negados, nos organizamos independientes del estado capitalista, los gobiernos y las patronales.

 

Una nueva conmemoración del día internacional de la mujer trabajadora tiene lugar en el marco de un genocidio perpetrado por el Estado sionista de Israel contra el pueblo palestino a la vista de todo el mundo. Ante la brutalidad de esta masacre la reacción de la mayoría de los estados del mundo ha sido tibia, ambigua y por lo tanto cómplice. Ello contrasta con la respuesta solidaria y combativa que ha dado nuestra clase en las calles con masivas movilizaciones en todo el mundo reclamando el fin al genocidio, las que han sido fuertemente reprimidas en la mayoría de los casos. En Chile también nos movilizamos en solidaridad con el pueblo palestino y éste 8M nos posicionamos desde una lucha internacionalista y antiimperialista, alzando la voz y denunciando al estado ilegitimo de Israel, exigiendo el fin de la masacre hacia el pueblo palestino y la ruptura de relaciones con este estado genocida. Salimos a las calles también en solidaridad con el pueblo argentino, repudiamos las medidas de Milei y la oposición cómplice que buscan terminar con conquistas históricas de la clase trabajadora e imponer un brutal ajuste. Denunciamos las maniobras de la burocracia sindical servil a los gobiernos que en ésta oportunidad tiene por objetivo desmovilizar y contener para que pase el plan antiobrero y represivo.

 

En el plano nacional, la realidad para el pueblo trabajador ha empeorado año a año y, actualmente, se presenta un escenario donde la desocupación nos golpea fuertemente. Para las mujeres y disidencias sexo-genéricas/afectivas -históricamente con mayores dificultades para acceder al trabajo formal- el trabajo precarizado o informal es la única opción, con todo lo que esto significa: jornadas laborales extenuantes y salarios muy por debajo del mínimo legal. El costo de la vida, que se vió fuertemente incrementado en los últimos años, es imposible de afrontar por las familias trabajadoras con los bajos salarios generalizados, por lo que debemos recurrir al endeudamiento. Ello empeora sustancialmente en el caso de las mujeres, sostenes de hogar la mayoría, las cuales deben aceptar peores condiciones laborales además de estar a cargo de las tareas domésticas y de cuidado.

 

Las pensiones condenan a las y los trabajadores jubilados a la miseria absoluta, mientras las AFP se siguen embolsando cuantiosas ganancias año a año. Hoy se discute una reforma previsional en la que se aumentarán las cotizaciones que van a parar a las arcas de las AFP lo que no resolverá la precariedad en la que viven lxs jubiladxs, sino que beneficiará al empresariado con más financiamiento barato a costa del esfuerzo de millones de trabajadoras y trabajadores. El acceso a la vivienda, a la educación y la salud siguen siendo inalcanzables para la clase trabajadora. El gobierno de BORIC se ha demostrado como lo que realmente es: un gobierno de continuidad del régimen político y económico heredado de la dictadura que, en defensa de los empresarios y el modelo económico, profundizó una serie de políticas represivas contra estudiantes, trabajadorxs, pobladorxs y el pueblo mapuche.

 

El flagelo de la inseguridad que sufrimos de forma cruenta las familias trabajadoras en nuestros barrios y poblaciones, ha sido la excusa para reforzar el aparato represivo. El chivo expiatorio es la población migrante que se ve fuertemente estigmatizada por el discurso que se baja desde el Estado. Rechazamos ésta política represiva y xenófoba que lejos de combatir al crimen organizado, busca dividirnos como clase y avanzar sobre nuestras libertades individuales, mientras los criminales siguen avanzando organizativa y territorialmente. Es el Estado el que ampara y garantiza las zonas liberadas, fronteras permeables e impunidad a través de las fuerzas represivas y la justicia. El crimen organizado, por definición, requiere del estado como una de sus patas pese a que nos quieran convencer que la población migrante es la causante de la inseguridad que padecemos. Inseguridad también son los “Hermosilla”, aliados de los poderosos y de todos los gobiernos; las forestales e inmobiliarias, que no sólo depredan el ambiente degradando las condiciones de vida de quienes viven en zonas de su interés, sino también no dudan en siniestrar nuestro territorio para expandir las fronteras de sus negociados.

 

Hace poco más de 4 años salimos a las calles masivamente a denunciar al régimen político en su conjunto al grito de “no son 30 pesos, son 30 años”. Hoy podemos hablar de 34 años de saqueo y explotación. No solo nuestras demandas siguen sin recibir respuestas, sino que las libertades democráticas han sido atacadas fuertemente con leyes represivas como la ley antitomas y la ley Naim Retamal que consagran la impunidad para las fuerzas represivas a la hora de atacarnos. El Wallmapu sigue militarizado y el pueblo mapuche, que no abandona el reclamo por sus tierras ancestrales es perseguido, criminalizado y encarcelado. Esta orientación reaccionaria es inescindible del operativo de blanqueamiento de Piñera, máximo responsable político de la masiva y sistemática violación de derechos humanos durante la rebelión popular del 2019. Los partidos pertenecientes al actual gobierno, salvaron a Piñera pactando a espaldas de millones y hoy en el gobierno dieron las garantías políticas para que muera impune por los delitos cometidos contra el pueblo al que le declaró la guerra. Como coordinadora de mujeres y disidencias trabajadoras y populares seguimos exigiendo libertad a lxs presxs políticxs y justicia para las víctimas de la violencia estatal.

 

Nos convocamos como trabajadoras reivindicando el origen de esta conmemoración como un día de lucha de la clase obrera contra el capital. Éste 8 de marzo nos tomamos las calles, junto a nuestros compañeros de clase, por nuestras demandas como mujeres y disidencias populares para alzar la voz contra toda forma de opresión y con conciencia internacionalista. Llamamos a lxs luchadorxs consecuentes a sumarse a nuestra columna y en adelante a poner los esfuerzos para avanzar en la organización y la lucha independiente de todos los gobiernos, que sólo hacen demagogia con nuestras banderas mientras que en los hechos concretos no hacen otra cosa que avanzar en consolidar éste régimen que solo garantiza el hambre y la miseria. Porque estamos convencidxs de que es el único camino para conquistar los derechos que nos han negado desde siempre y para terminar, de una vez y para siempre, con éste régimen de explotación al que la opresión de las mujeres y disidencias le es funcional.

 

¡Contra el negacionismo y la impunidad mujeres y disidencias populares a luchar! Ni cooptadas, ni burócratas, REVOLUCIONARIAS ORGANIZADAS INDEPENDIENTES DEL GOBIERNO ¡Juntxs desde el Wallmapu a Palestina!